Responsable: emeis iberia, S.AU. y sus filiales; Finalidad: responder la consulta o solicitud de información; Legitimación: Consentimiento; Destinatarios: no se cederán datos a terceros salvo obligación legal; Derechos: Acceso, rectificación, supresión, así como los demás recogidos en la Protección de Privacidad; Más información: Política de Privacidad www.boucomayores.es.
En las residencias Bouco, conscientes de la importancia de la alimentación para el bienestar físico, psíquico y emocional de las personas mayores, la calidad de la restauración es una de nuestras prioridades. En los centros Bouco tenemos cocina propia donde cocineros expertos elaboran platos adaptados a las necesidades de los residentes. Asimismo, los menús que ofrecemos están diseñados por dietistas y nutricionistas, y están supervisados por la dirección médica del Grupo y el equipo médico del centro.
Y, para aquellas personas mayores con problemas de masticación o deglución, hemos innovado desarrollando la comida texturizada, “una técnica que logra una nutrición e hidratación adecuada y que, además, favorece que recuperen el placer por comer”, asegura la directora Sanitaria de Bouco, Victoria Pérez.
El objetivo de Bouco es que todas las personas mayores que viven en nuestros centros disfruten del momento de la comida, con sus aromas, olores, sabores y texturas. Y, en este sentido, la comida texturizada es una alternativa muy interesante para que los residentes con problemas para masticar o tragar, degusten y tengan experiencias placenteras al igual que el resto de comensales.
Hasta hace pocos años, las opciones para estas personas se reducían a purés. Sin embargo, Bouco avanzó en este concepto de modificación de texturas que permite controlar el aporte proteico, creando platos más atractivos en su presentación y manteniendo las cualidades organolépticas (sabor, textura, olor, color o temperatura) de los platos originales.
En Bouco, las personas mayores con problemas de disfagia toman los mismos alimentos que el resto de los residentes, incluidas legumbres, carne, pescado y huevo, pero con la textura modificada, lo que resulta más placentero. Y, para los cocineros y pinches, supone un reto interesante, “con nuestra comida texturizada se acaba con la monotonía de dar a un residente con estos problemas una crema o el triturado diario, de un mismo sabor, de un parecido olor o de una textura similar durante todos los días del año”, explica la doctora Pérez.
Algunos de los principales beneficios de la comida texturizada de Bouco son que las personas mayores con problemas de alimentación recuperan el gusto por la comida, lo que previene problemas de desnutrición y otras complicaciones derivadas. Además, mejorar el estado de ánimo y favorece la socialización del residente en la mesa, ya que todos están comiendo lo mismo.